sábado, 27 de enero de 2018

LA PROTECCIÓN DEL MENOR. RAZONES.



El niño, desde su origen, la unión de dos células sexuales, hace el mismo camino que ha hecho la vida dentro del planeta. Hay un momento en su desarrollo en el que tiene un cerebro reptiliano y más tarde un cerebro emocional, y finalmente el cerebro de la planificación y la toma de decisiones. Esta parte del cerebro que se desarrolla más tarde es también la que aloja importantes rasgos de la personalidad. 
En la etapa infantil y durante la educación primaria la parte nombrada, es decir, el lóbulo frontal, que todavía está madurando, está muy expuesto a las aportaciones del ambiente: Los mensajes dejan su huella. Las tensiones emocionales también. Y las drogas y los contaminantes pueden dañarlo.
 
Ahora sabemos que mientras la parte del cerebro mencionada no esté totalmente madura la protección debe ser mayor: Vamos con cuidado con los mensajes sexistas, racistas, y también nacionalistas. Procuramos que el niño no sea maltratado y tenemos planes o programas para luchar contra este problema. Y también hay varias iniciativas para combatir el consumo de drogas. Y se intenta que las escuelas no estén donde la contaminación es excesiva.

viernes, 5 de enero de 2018

EL ALCOHOL, LOS MUSULMANES.



Que el alcohol perjudica mucho se sabe. Sin embargo, una buena parte de la población no es consciente de las consecuencias sociales y sanitarias de su consumo. No porque no se haya dicho. En realidad hay tanta información sobre las cosas que dañan la salud, que muchos pueden llegar a pensar, que no se puede consumir de nada, porque todo perjudica. Y que es mejor no hacer caso!. Y es que sucede eso!. Pues, cuando hay mucha información, puede costar separar el grano de la paja. Pasa eso!. El exceso de información, en lugar de orientar, confunde.
 Se sabe que en la Europa del este, se consume mucho más. Y las muertes relacionadas con el alcohol también son mucho más numerosas. Este dato puede ayudarnos a reflexionar y cambiar. El problema del tabaco, casi, lo tenemos controlado. El problema del alcohol, sobre todo entre los jóvenes, no lo tenemos solucionado. Se está considerando. (..).De Rusia, se sabe que la bebida es un problema. Que las únicas regiones que no se pasan consumiendo son las musulmanas.
Y hablando de musulmanes, en Europa, su número aumenta. Los musulmanes no suelen beber. Pronto podremos comparar, si no se ha hecho ya, y ver si la incidencia de ciertos tumores es mucho más baja entre ellos. . Si esto se demuestra, talvez occidente dará un paso hacia esta cultura. Esperamos que ellos den un paso hacia nuestra.

viernes, 22 de diciembre de 2017

LA SALUD Y EL EXCESO DE INFORMACIÓN.





Nos preocupa la salud. Consumimos alimentos sanos, evitamos la vida sedentaria, y huimos de los entornos contaminados. Y escuchamos con atención todo lo que se dice o escribe sobre salud. Los mensajes "Sin sal", "Sin azúcar", "Sin gluten", "Sin grasas", o "Sin aditivos" nos resultan muy significativos. Y además, nos preocupa tanto la salud, que intentamos ser felices, pues, nos han dicho que la felicidad nos hace más fuertes contra la enfermedad y nos alarga la vida.
En este ambiente crece la agricultura ecológica y aumentan los comercios que ofrecen estos productos. Hay más gimnasios y los ayuntamientos ofrecen más espacios para caminar. Incluso, en muchas plazas encontramos aparatos, para activar el cuerpo. Y además crece la oferta de terapias pretendidamente milagrosas sin base científica. Y los laboratorios nos bombardean continuamente con sus anuncios.
La salud nos importa. Hay tanta información, que cuesta separar el grano de la paja. Por eso, tal vez, deberíamos defender una sanidad pública mejor financiada, y mejor diseñada. Una sanidad que defienda nuestra salud y que nos proteja del exceso de información y de la falsedad. En el marco de esta preocupación, he encontrado en la prensa dos artículos muy interesantes: a) Si las familias se implican los enfermos de la UCI mejoran. (LaVanguardia,30-11-17). b) Los Médicos piden control sobre los anuncios de Terapias Alternativas a la Arrixaca de Murcia. (LaOpinion, 5-12-17).




miércoles, 25 de octubre de 2017

QUIENES VIVEN PARA TRIUNFAR SUELEN TENER UNA SALUD MENTAL MÁS FRÁGIL Y UNA SOLEDAD MÁS SÓLIDA.




Se dice que los conflictos son buenos. Los personales: "Café o té, carne o pescado, ir a votar o no". Los conflictos entre personas o entre grupos, también pueden ser útiles, si después se avanza y se construye. Los conflictos cuando se superan dejan un sedimento o poso. Si el poso es bueno, aumenta nuestra autoestima. Si no es bueno, puede ayudarnos a aceptar nuestras limitaciones, o a mejorar nuestras estrategias. Es decir, si gestionamos bien el fracaso, el resultado puede ser al final, positivo!. (...)
Esto es lo que dicen algunos filósofos. Fracasar no debe verse como algo malo. Para estos, no hay que vivir permanentemente pensando en la victoria. Del mismo modo, que no queremos tener razón en todas las conversaciones, ni que se elija siempre nuestra propuesta. El bienestar de los demás también nos importa.(..).

Sobre la cultura del fracaso, tengo delante un escrito de Xavi Ayén (Vanguardia, 9-10-17). "El fracaso bien gestionado puede aportar cosas buenas: 1.Si tú fracasas, no hay perdedores y la convivencia es más fácil. 2.Los fracasos, si sabes gestionarlos te hacen más fuerte, sobre todo, si identificas los errores, y planificas después intentando evitarlos. 3.Si vives el fracaso con deportividad, esto, te puede ayudar a aceptar tus limitaciones y a presentar una conducta más adaptada. (...). 

La Escuela  anglosajona es diferente a la escuela mediterránea. Y parece que la empresa también!. En nuestro entorno se valora más el éxito individual. Se vive más para triunfar, que para compartir. No se aprovechan tanto las enseñanzas que se derivan de los errores. Y además, aquí después de un fracaso, se orienta más hacia la voluntad y la perseverancia y allí, hacia la aceptación de los límites y el esfuerzo adaptado."

Si el enfrentamiento dentro de la sociedad catalana ser resuelve sin vencedores, tendremos una sociedad más sana. Si después del fracaso, el independentismo se orienta hacia la voluntad y la perseverancia, tendremos una saciedad fracturada. Resumiendo: Ni vencidos!. Ni la perseverancia de los independentistas!.